Éxodo 33:12-15
Después de recibir los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí, Moisés descendió y encontró al pueblo de Israel adorando un becerro de oro. El pecado del pueblo tuvo consecuencias serias. Dios anunció que ya no caminaría en medio de ellos de la misma manera. Para Moisés, esto era una crisis mucho más grande que cualquier problema material.
Israel Podía Continuar Su Viaje, Pero Moisés No Quería Continuar Sin Dios.
Por eso le dijo al Señor:
“Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.” — Éxodo 33:15
Nuestra Confianza Comienza Con La Gracia De Dios
En Éxodo 33:12-13, Moisés se acerca a Dios recordándole su gracia y favor.
Moisés sabía que Israel no merecía misericordia. Pero también sabía quién era Dios.
Esto nos enseña una verdad importante:
Nuestra Oración No Debe Comenzar Con Lo Que Merecemos, Sino Con Quién Es Dios.
Nuestra confianza no se basa en nuestros méritos. Descansa en la gracia de Dios.
Cuando entendemos que Dios es bueno, misericordioso y generoso, podemos acercarnos a Él con fe. No tenemos que fingir que somos perfectos. Podemos acercarnos tal y como somos y descansar en Su gracia.
Necesitamos La Presencia De Dios Más Que Sus Bendiciones
Moisés entendió algo que nosotros fácilmente olvidamos: La Tierra Prometida no valía la pena si Dios no estaba allí.
Nosotros también podemos caer en la trampa de buscar las bendiciones de Dios mientras olvidamos al Dios que nos bendice. Queremos que Dios nos dé dirección, provisión, salud, oportunidades y respuestas. Y está bien llevar nuestras necesidades delante de Él. Pero existe una pregunta más profunda:
Qué Quiero Más, ¿Las Manos De Dios O Su Corazón?
La característica más importante del pueblo de Dios no es lo que poseemos.
¡ES QUIÉN CAMINA CON NOSOTROS!
Conocer A Dios Debe Ser Más Importante Que Recibir De Dios
Lo más sorprendente de esta historia es que Moisés ya tenía una relación extraordinaria con Dios. Éxodo 33:11 dice que Dios hablaba con Moisés “cara a cara” y que lo conocía por nombre. Sin embargo, Moisés todavía quería conocerlo más.
En el versículo 18 pidió: “Te ruego que me muestres tu gloria.”
Moisés no dijo: “Ya tengo suficiente de Dios.”
Dijo, en esencia: “Señor, quiero conocerte más.”
Esa es una excelente pregunta para cada cristiano:
¿Deseo Más Las Bendiciones De Dios Que Al Dios Que Bendice?
Podemos pasar años buscando lo que Dios puede darnos y perder de vista lo más importante: ¡CONOCERLO A ÉL!
Dios no solamente quiere darnos cosas. Dios quiere una relación personal con cada uno de nosotros.
La Gracia De Dios Todavía Nos Sostiene
En los versículos Éxodo 33:19-23, Dios responde a Moisés y le permite experimentar Su gloria de una manera especial.
Para nosotros, esta historia también apunta hacia Cristo. Pablo declara que Cristo es la Roca (1 Corintios 10:4), y Colosenses 3:3 nos recuerda que nuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
Eso significa que nuestra esperanza no depende de nuestra capacidad.
Nuestra Esperanza Está En La Gracia De Dios.
Vivimos en un mundo lleno de incertidumbre, problemas y cambios. Pero servimos al Rey de gloria y de gracia.
Por eso podemos orar como Moisés: “Señor, déjame conocerte más. Muéstrame tu gloria. Enséñame más de tu amor.”
Necesitamos Una Nueva Conciencia De La Presencia De Dios.
Jeremías 33:3 nos recuerda que podemos clamar a Dios y esperar que Él nos responda.
Tal vez hoy no necesitamos solamente una nueva bendición. Tal vez necesitamos que la presencia de Dios sea nuestra prioridad.
Entonces descubriremos que caminar con Él es mucho más importante que simplemente llegar a donde queremos ir.

